¿Debate sobre Inteligencia Artificial?
Página: 1/4(2306 palabras totales en este texto)
(914 lecturas)

Los bizantinos solían tener disputas, digamos discusiones, de orden teológico: "¿Cuántos ángeles caben en la punta de un alfiler?". Por ello, llamamos discusión bizantina a las discusiones inútiles e intempestivas. A través de la historia nos hemos plagado de tales discusiones. Mi propuesta en este escrito es que el debate vigente sobre Inteligencia Artificial no es más que una discusión bizantina.
Antes de que nos quede claro la inutilidad de tal debate, deberíamos tener una noción general sobre la historia de la Inteligencia Artificial y sobre su finalidad. A final de la década de los 30 y a principio de la década de los 40, un joven matemático llamado Alan Turing escribía sobre una máquina que, en caso de construirse, sería capaz de pensar. En esa misma época su equipo construyó la primera computadora moderna, cuyo propósito era descifrar códigos de los alemanes. Luego se construyeron otras máquinas y se fueron haciendo poco a poco comerciales. Otro de los aportes de Alan Turing es su prueba para distinguir si una máquina es inteligente, la cual es básicamente una prueba conductista en la cual un humano debe tratar de distinguir a la computadora de otro humano.
Considerando los hechos anteriores, y algunos otros antecedentes que no he mencionado, podemos ver los principios de una disciplina que aún no tenía nombre. El nombre de Inteligencia Artificial se acuñó en 1956 cuando un profesor de matemáticas, John McCarthy, convenció a diez científicos a organizar un curso de verano sobre la reciente disciplina aún sin nombre. Entre aquellos científicos se encontraban Marvin Minsky y Claude Shannon. Aquello fue una reunión de matemáticos, psicólogos, ingenieros, físicos, ... El resultado de la reunión no fue muy satisfactorio pero surgió el nombre de aquella disciplina que estaba naciendo con fuerza gracias al impulso que le habían dado personajes como Turing, Von Neuman, Pitts y McCulloch. Así quedaba claro que existía una nueva disciplina llamada Inteligencia Artificial y además que su objetivo era el de construir máquinas inteligentes. Hoy no todos los estudiosos pertenecientes a tal disciplina tienen el mismo objetivo, algunos lo conservan, y otros son más pragmáticos y utilitaristas.
